Torla es un territorio con una importante riqueza faunística debido a la gran variedad de ambientes existentes como consecuencia de las diferencias altitudinales, de vegetación, de exposición, etc. Se suceden los ambientes naturales desde los 900 metros de altitud, donde predomina la influencia mediterránea, hasta el piso subnival, donde se impone el reino mineral. La buena conservación en general de los ecosistemas naturales ha permitido el refugio en este territorio de especies extintas en otros lugares.

A continuación se detallarán las especies más representativas o interesantes que podemos encontrar en los diferentes ambientes que nos encontramos en este territorio.

En el medio acuático (caracterizado por sus aguas frías, limpias y oxigenadas) las especies más características son: la trucha común (Salmtruttao fario), el barbo de Graells (Barbus graellsii), el barbo culirroyo (Barbus haasi), la madrilla (Chondrostoma toxostoma), etc.

En los bosques ribereños o salgueras encontraremos multitud de pajarillos como el mirlo acuático (Cinclus cinclus), la lavandera blanca (Motacilla alba), el martín pescador (Alcedo atthis), la bisbita ribereña alpina (Anthus spinoletta spinoletta), el petirrojo (Erithacus rubecula), etc. Entre los mamíferos encontramos la nutria (Lutra lutra), el musgaño de Cabrera (Neomys anomalus), la musaraña enana (Sorex minutus), la rata de agua (Arvicola sapidus), etc.

En los barrancos y arroyos de montaña encontramos una gran variedad de anfibios. Entre éstos destaca la presencia de la salamandra (Salamandra salamandra), del tritón (Euproctus asper) y de la rana pirenaica (Rana pyrenaica). Las dos últimas especies son endémicas del Pirineo. El tritón vive la mayor parte del año sumergido en las frías y oxigenadas aguas de barrancos, ibones y remansos de la alta montaña. La rana pirenaica es un endemismo descubierto hace pocos años y se caracteriza por ser una rana de muy pequeño tamaño adaptada a las duras condiciones de la alta montaña.

En los frondosos bosques del hayedo-abetal y pinar musgoso del medio montano se encuentran multitud de aves como el pito negro (Dryocopus martius), la chocha perdiz o becada (Scolopax rusticola), el gavilán (Accipiter nisus), el milano real (Milvus milvus), el azor (Accipiter gentilis), etc. También encontramos multitud de pequeños roedores y mustélidos.

En los pinares de pino negro (Pinus uncinata) destaca la presencia del urogallo (Tetrao urogallus). En estos pinares subalpinos se refugia durante el invierno el rebeco (Rupicapra rupicapra), denominado sarrio en este territorio, que es el animal más representativo de la montaña pirenaica.

En los pinares de pino silvestre encontramos una interesante comunidad ornitológica, rica y variada, entre la que se encuentran las siguientes especies: el mochuelo (Athene noctua), el pito real (Picus viridis), el milano real (Milvus milvus), el milano negro (Milvus migrans), el azor (Accipiter gentilis), el águila culebrera (Ciraetus gallicus), el gavilán (Accipiter nisus), la tórtola común (Streptopelia turtur), el cuco (Cuculus canorus), el lugano (Carduelis spinus), el picopicapinos (Dendrocopos major), el pito real (Picus viridis), etc.

En los robledales marcescentes también encontramos una variada avifauna. En estos bosques, cuando maduran las bellotas, se concentran importantes contingentes de jabalíes, que es la especie cinegética por antonomasia de estos montes. Durante el invierno, en estas masas soleadas podemos encontrar importantes concentraciones de fauna.

Entre los mamíferos que encontramos en el piso montano y subalpino destacamos los siguientes: el lirón careto (Eliomys quercinus), la ardilla común (Sciurus vulgaris), el zorro (Vulpes vulpes), la gineta (Genetta genetta), el jabalí (Sus scrofa) y el corzo (Capreolus capreolus).

Los pastos alpinos y la vegetación de ventisqueros son el lugar preferido por las marmotas (Marmota marmota), el sarrio (Rupicapra rupicapra), el gorrión alpino (Montifringilla nivalis) y otros animales que, como el armiño (Mustela erminea) o la perdiz nival (Lagopus mutus), están adaptados a las nieves casi perpetuas.

El sarrio cuenta con importantes rebaños en este territorio y son fácilmente localizables en los pastos abiertos de montaña y en las grandes pedreras. Resulta asombroso observar la aparente facilidad con que estos ungulados se mueven por superficies prácticamente verticales, alcanzando todas aquellas pequeñas fajas que guardan pastos frescos.

Entre los reptiles, más visibles en los roquedos y espacios abiertos, encontramos al lagarto verde (Lacerta bilineata), lagartija roquera (Podarcis muralis), la lagartija pirenaica (Lacerta bonnali), etc. Esta última vive en las gleras alpinas.

Entre las mariposas presentes en estos territorios destaca la presencia de la Graellsia isabelae, una de las mariposas más bellas de Europa. Entre los coleópteros destaca la presencia de los escasos ciervos volantes.

Sobrevolando todo este territorio encontramos al águila real (Aquila chrysaetos), el predador alado que regula esta comunidad. Se ve acompañado en las alturas por dos especies carroñeras: el buitre leonado (Gyps fulvus) y el alimoche (Neophron peronopterus).

Como colofón al plantel de aves carroñeras encontramos también al prodigioso quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), ave rapaz especializada en el consumo de huesos. Esta especie lanza los restos óseos desde la altura para fracturarlos y poder consumir el tuétano. Esta especie gravemente amenazada en toda Europa nidifica en este territorio y tiene un comedero en el término de Torla.